27 Sep 2020

PROVENTRICULITIS

PROVENTRICULITIS

Proventriculitis

1.-¿Qué es y cómo se origina?

La proventriculitis se trata de una enfermedad producida por las megabacterias. Se trata de microorganismos Gram (-), que debido a su tamaño, forma de crecimiento y morfología se asemejan a los hongos cuando son observados a través de un microscopio.

Se trata de una enfermedad creciente puesto que se ha diagnosticado un repunte en el número de casos clínicos en los aviarios deportivos. Se piensa que, a día de hoy, más de un 30% de los ejemplares que conforman nuestro aviario pueden llegar a ser portadores de dicha enfermedad.

Estamos hablando de una enfermedad que afecta tanto a psitácidas como paseriformes, llegando incluso a encontrarse algún que otro caso en las anseriformes.

2.-Factores que favorecen su aparición

Quizá la forma más importante de diseminación de esta enfermedad es a través de indivíduos portadores que no presentan sintomatología alguna. Estos portadores pueden llegar a diseminar la enfermedad sin presentar sintomatología alguna, tal y como acabamos de decir, lo cual dificulta muchísimo su control en los aviarios deportivos.  El aumento de excreción de los microorganismos por los individuos portadores tanto como el desarrollo de un cuadro clínico dependerán de la carga de patógenos existente, así como también del estado inmunitario de los ejemplares que queden expuestos a esta bacteria.

A pesar de que este sea uno de los factores más importantes a tener en cuenta, debemos ser conscientes de que hay otros muchos factores que pueden llegar a ser decisivos para la aparición de las megabacterias, como por ejemplo: ciertos niveles de estrés prolongados en el tiempo; el contacto con aves silvestres; la sobrepoblación de ejemplares en las jaulas; y por supuesto, la falta de higiene y/o ventilación en nuestras instalaciones deportivas.

3.-Cuadro clínico

Como comentamos en el apartado anterior, la sintomatología puede ser muy variada dependiendo de cada ejemplar. Lo más normal es encontrarnos con una sintomatología poco específica durante las primeras etapas de la enfermedad que gradualmente va empeorando hasta alcanzar graves problemas de anorexia y/o la muerte.

Podremos encontrar varias formas según la inmunodepresión del ejemplar, así como del nivel de gravedad del brote. Si hablamos de una forma aguda, encontraremos ciertos ejemplares con una inflamación aguada del proventrículo. La enfermedad tiende a modificar el pH de este órgano de las aves al disminuir la formación de los ácidos gástricos, elevando de esta manera de su porcentaje de pH normal de entre 0,7 – 2,5 hasta porcentajes iguales o más elevados de 7,3, lo cual produce una disfunción digestiva que evita la correcta digestión de las semillas.

MEGABACTERIAS

4.-Prevención y cura

Una vez tenemos claro qué es esta enfermedad, los factores que favorecen su aparición,  pasamos a lo más importante: la prevención y cura de ésta. Podemos empezar comentando la forma correcta de prevención. Aunque no es algo que evite por completo la aparición de esta enfermedad, debemos de tener muy en cuenta empezar a usar acidificantes con nuestros ejemplares. La explicación es muy simple: una de las primeras consecuencias que produce esta enfermedad bacteriana es la alteración de los niveles de pH en proventrículo o estómago de las aves. Intentando mantener los niveles de pH en nuestras aves más bajo mediante el uso de acidificantes sería una buena manera de intentar mantener las megabacterias un poco más a raya de nuestras instalaciones deportivas. De igual modo debemos de tener en cuenta que es completamente inútil la incorrecta y desproporcionada administración de medicamentos farmacológicos en nuestras aves durante la preparación a la cría (o en cualquier otro momento). Pensamos que estamos «curando» nuestras aves para que afronten una cría de manera fuerte, pero al usar fármacos de forma indiscriminada y alternados entre sí, lo único que realmente estamos consiguiendo es bajar las defensas de las aves drásticamente favoreciendo de esa forma la posible aparición de un sin fin de enfermedades. Lo correcto sería analizar las heces y tras obtener un diagnóstico clínico, tratar a los ejemplares de forma correcta con aquellos fármacos que nos indiquen los profesionales.

Si bien hemos comentado como prevenir, ahora toca hablar acerca de como curar dicha enfermedad. Debido a la resistencia que esta bacteria posee así como la posible aparición de otros procesos secundarios, el tratamiento debe ser prolongado y de amplio espectro. El tratamiento farmacológico de elección será la anfotericina B.

Al igual que siempre decimos en otras patologías, sería muy conveniente apoyar el tratamiento farmacológico con vitaminas y aminoácidos, administrando también probióticos en el agua o pasta de cría con el fin de reforzar la flora intestinal. Utilizaremos de igual modo, pero como tratamiento complementario al primero, vitaminas del grupo B+K junto a  aminoácidos y probióticos. El fin de usar todo esto es para regenerar la mucosa intestinal dañada permitiendo de esta forma la recuperación total del ave. Como ya hemos repetido en otros artículos, la vitamina B ayuda a recuperar los tejidos dañados mientras que la vitamina K es un coagulante natural de la sangre.


AUTOR: Álvaro Ojeda García CN · 5D89 – Aviario Ojeda – Criador de Lipocromos amarillos clásicos y marfiles

Aviario Ojeda

aviario_ojeda

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *