Salmonelosis: prevención y cura
1.-¿Qué es y qué origina la salmonelosis?
La salmonelosis es una enfermedad de tipo bacteriana originada por bacterias del género Salmonella spp. Existen un amplio abanico de subtipos diferentes, pero entre todos ellos cabe destacar los subtipos Salmonella gallinarum y Salmonella pullorum como los dos subtipos principales que afectan a las aves. La salmonelosis es una enfermedad que puede afectar tanto a aves como a mamíferos, facilitando de esta forma aún más su diseminación. Hay un factor de riesgo con esta enfermedad, en contraposición a otras (como coccidiosis, punto negro, tricomoniasis, etc) y es la facilidad de contagio al hombre. Debido a eso, existen diversos programas enfocados a cómo eliminar dicha patología en las aves.
2.-Factores que favorecen su aparición.
Antes de profundizar en la manera de prevenir esta enfermedad, lo primero que debemos de conocer son aquellos factores que pueden ser cruciales para su aparición. La bacteria de la salmonela ha sido identificada en una mayoritaria parte de las granjas industriales, tanto de aves como de mamíferos. De esto podemos fácilmente deducir que su presencia en aviarías deportivos puede ser muy frecuente. Además de esto, también podemos llegar a la conclusión de la facilidad con la que esta enfermedad puede «saltar» (transmitirse) entre diferentes especies. Debido a esto último, deberemos extremar la precaución y evitar el acceso de otro tipo de aves domésticas (como gallinas o palomas) a nuestros aviarías. Especialmente tendremos que tener cuidado con gallinas, palomas y roedores, puesto que numerosos estudios han demostrado que éstos tres animales suelen ser un importante vector de contagio para nuestras aves, ya que suelen ser uno de los principales focos propagadores de esta bacteria. La salmonelosis tiene una capacidad de transmisión muy elevada, llegando a alcanzar incluso cerca del 50% de mortalidad tras un brote agudo. Al igual que en otras enfermedades, la tasa de mortalidad siempre estará ligada al estado inmunológico que presente cada individuo.
Aparte del no acceso de otros animales como gallinas, palomas y roedores a nuestro aviario, tendremos que tener en cuenta otra serie de factores que pueden ser de vital importancia para evitar su aparición, como es el caso de la administración de agua o alimentos que hayan sido previamente contaminados por ejemplares afectados por la enfermedad; carencias nutricionales; presencia de ejemplares contaminados en nuestro aviario; el uso inadecuado de tratamientos farmacológicos; una exposición continuada a situaciones que puedan provocarle cierto nivel de estrés a las aves; falta de limpieza, higiene y ventilación y, por último pero no menos importante, y la ausencia de cuarentena en las nuevas aves.
3.-Forma de comprobación.
En lo referente a esta enfermedad, podemos diferenciar dos formas de acusación, siendo una de ellas prácticamente insalvable. Si estamos ante una forma septicémica el ave sufrirá de una forma muy acelerada un fallo multiorgánico, por lo que morirá rápidamente. Por otro lado, podemos estar ante una forma gastrointestinal, siendo esta la más fácil de diagnosticar, sobretodo por su carácter evolutivo más lento. Si las enfermedad se produce en esta forma, presentará diarreas con heces de color verde-amarillento junto a un estado de apatía y falta de apetito de los ejemplares afectados. Es muy importante, para aquellos criadores que por su más que dilatada experiencia sean capaces de detectarla a tiempo, separar al ejemplar o a los ejemplares afectados lo antes posible para evitar su propagación por todo el aviario.
Al principio dejamos claro que la presencia de esta enfermedad en ejemplares adultos tenía una mortalidad bastante elevada con hasta cerca del 50% de fallecimientos, no obstante, en los pollos de nido será aún más letal, pudiendo llegar a alcanzar un 95% de mortalidad durante los primeros días de vida. Esto se produce debido a la falta de desarrollo inmunológico en los pichones de uno o dos días de vida. Cuando encontramos casos así, los pichones suelen presentar manchas blanquecinas, acusar una fuerte deshidratación y no producir un estímulo en la ceba propicio para su desarrollo. Por si todo esto fuera poco, las hembras que presenten esta enfermedad pueden llegar a poner huevos contaminados que ocasionarán muertes embrionarias.
Pese a ello, lo más recomendable y seguro, más aún en criadores inexpertos, será la recogida y análisis de heces en un veterinario especializado en aves.

4.-Prevención y cura.
Una vez tenemos claro qué es esta enfermedad, los factores que favorecen su aparición, y la forma de contagio, pasamos a lo más importante: la prevención y cura de ésta. El tratamiento farmacológico consistirá en la administración de medicamentos tales como enrofloxacina y/o sulfamidas entre muchos otros, siendo estos dos los que muestran resultados mucho más significativos. El tratamiento se deberá realizar a todo el aviario debido a la facilidad e transmisión que presenta dicha enfermedad, cubriendo dos ciclos de siete días, con un descanso de entre 5-7 días entre ambos. Es muy recomendable, y más si tenemos la sospecha y/o confirmación laboratorio, de realizar tratamientos preventivos antes de los períodos de mayor bajada de defensas de nuestras aves, siendo estos la cría y la muda.
De igual modo, es muy importante administrar, una vez acabado el tratamiento, entre 3 – 5 días de probióticos que ayuden a regenerar la flora intestinal perdida, así cómo un complejo a base de vitaminas del grupo B, que ayuden a recuperar los tejidos dañados, junto a una vitamina K, que es un coagulante natural de la sangre.
Es muy importante realizar analíticas de heces previas a la cría para tratar aquellos ejemplares enfermos, garantizándonos de ese modo una buena temporada de cría.
Salmonelosis: prevención y cura – Vídeo
Bibliografía:
C.r. (s. f.). SALMONELOSIS. Recuperado 24 de junio de 2020, de http://www.cresa.es/granja/salmonelosis.pdf
AUTOR: Álvaro Ojeda García CN · 5D89 – Aviario Ojeda – Criador de Lipocromos amarillos clásicos y marfiles
